miércoles, 27 de mayo de 2009

...Y Ahora, que hago con todo esto?


Esta noche Luna me comparte su pesar, se avergüenza de mi y de mis errores, ambos sabemos que ni siquiera son errores, a eso se le llama madurar, vivir en el pasado no es lo óptimo pero, ¿el pasado me alcanzo? alguien viene a pedir perdón, esperando enmendar el daño, y otro se aleja al primer reproche, Luna tiene la respuesta, es tan vana que hiere, Luna piensa en mi, dice que debo encontrar alguien que me quiera demasiado para compensar lo que no me quiero, Luna se rie de mi, ve llorar mis ojos y baila con mis lagrimas, pacientemente dice: "espera, pronto lo sabrás", ¿es facil decirlo?


¿Cuantos de nosotros no estamos a la expectativa de ese mensaje que te llene de ilusión? ¿Cuantos de nosotros no estamos indefensos en un mar de incertidumbre, tratando de sumergir y hundiendonos en pensamientos, dudas, confusión? ¿Cuantos no lo esperamos, y cuantos no nos cansamos de esperar?


Licuados exagerados de emociones, ¿que sentir, que decir, que tocar, quien amar? musicalmente hablando llenamos de ruido nuestros dias, llenamos de otoño la salida y entramos en invierno, triste o desgastado, salado, incomunicado, orgullo, ¿que es el orgullo? ¿un obstaculo, una salida, una excusa, una justificación a nuestros pecados? Si, yo decido hasta donde. No, no se por donde comenzar, tener un apoyo que no quiere detenerte, tener esa esperanza que te libera, quiero que descomunalmente me detengas, estires tu brazo y aferrarme a él, quiero que cortes mis alas, quiero sentir tus cadenas, yo ya no me muevo por mi mismo, yo ya no me siento dueño de mi, recupérame, hazme sentir como la primera vez, como aquellas treinta noche anteriores a esta, como ese dia que cambiaste mi rumbo, si este es tu orgullo, te imploro y te exorto a abrir los parpados y atravesar mis costillas


"Adios" te prometí jamás decir, y prometiste lo mismo, te quiero y dices lo mismo, te extraño y me extrañas muy raramente, te reprocho y no lo entiendes, te alejas y me acercas, me acerco y te arrepientes, paradojicamente no me derrito, pero reconstruyo un nuevo ilidio, un nuevo tormento, un nuevo anochecer.