martes, 12 de enero de 2010

Año Nuevo en el Antro


Año nuevo viene plagado de muchas cosas, unas inciertas y otras caóticas, para empezar no me explico como la gente dice que es o fue el fin de la década, si la década termina cuando acaba el 2010, pero término, y terminó muy diferente de otros años, Luis y yo rompimos barreras y nos hicimos compañía, si, en un antro, fue divertido y espeluznante a la vez, hordas y hordas de cuerpos esculturales, un lugar lleno de hombres y jovencitos desnudos caminando con su mas ferviente alegría, música a todo volumen y frio en todo el ambiente, humo, cervezas y cocaína, en un punto de la noche comenzó la verdad.


Luis y yo observabamos a la gente atolondrada dando lo mejor de sí al bailar, al tomar, al cantar, incluso al drogarse, y me di cuenta, para triunfar en un lugar como esos, al cual no pertenecemos, tienes tres opciones: Ser inmune al frio, al humo y a las adicciones. Tener un cuerpo escultural y bronceado. O ser una loca retorcida. A mitad de la noche era imposible mirar, conversar o bailar con quien este a tu lado, las miradas se pierden entre ojos rojos y narices polvoreadas, la música se funde con los oídos y el humo con tu ropa, el olor es insoportable, nadie liga, ¿por qué? porque ya vienen con alguien, nadie se hace tu amigo, generalmente te critican pues no tienes una actitud que la estampa gay apruebe, te juzgan y te manipulan, el baño era extraño, al menos para mi lo fue, de todos los lugares que he visitado, a este lo catalogo como el baño mas extraño donde he tenido que orinar, sin agua, a pesar de los precios estatrosféricos que tiene el lugar, el mingitorio se traduce en un gran espejo donde le vez el pene al de al lado, y no solo al de al lado, a todos los demás, y no se diga del papel, y los escusados, pero, fue divertido.


A mitad de la noche me encontré con gente que nunca pensé ver ahí, con gente que me sorprendió y con gente que no hubiera querido si quiera tocar, pero, hubo un momento donde solo podía pensar, 'como me hubiera gustado estar aquí con el arquitecto, olvidarnos de todos a nuestro alrededor y ser nosotros dos solos'. Entre la muchedumbre y el humo la realidad me golpeó, la vida nocturna es muy diferente de lo que creí, y la vida nocturna gay es mas que abrumadora, la gente jamas dejo de llegar, el antro jamas se preocupo del factor por el cual la gente pagó sus boletos, si, se olvidaron del 'año nuevo', los abrazos y las felicitaciones y buenos deseos.


Llegó la mañana con mucho frio, dolor de cabeza y una moderada somnolencia, la mañana me insultaba diciendo: "Ahí tienes tu año Nuevo". Ese día tuve que ir a trabajar, no había dormido nada, pero la maleta debajo de mi cama ya estaba lista, lista para todas esas cosas asombrozas que me esperan este año, nuevos comienzos y nuevas formas de pesar, deseando que todo aquello que me detiene a pensar por un minuto en medio de una fiesta y de tanta gente se disipe así como los sentimientos del arquitecto se disiparon, esperando que la escuela sea mas consciente y me ponga al tanto de lo que necesito para perseguir mi sueño, esperando que YouTube ya no me traiga sorpresas desagradables, esperando que mis amigos superen sus perdidas, y que nos demos cuenta que algunas cosas por mas que duelan son mejores ahora que vivir en una mentira que una mente perversa nos hace vivir, y que la crea para validar su existencia.


Porque así como en el antro me divertí, así debo llevar mi vida, y así como en el antro validé la belleza que hay en mi cuando mas de uno se detuvo a ver mi sonrisa, cuando me guiñaron el ojo, cuando alguien me rozo. Porque así como en el antro vi cosas que no son gratas a la vista, nieve subiendo por la nariz, un hombre pretendiendo ser mujer y exitando a un macho que menea sus músculos para agradarle, como a un amigo aburriéndose por la extrañeza de la noche, como meseros estafando clientes, empleados del guardarropa perdiendo los abrigos de aquellas torcidas que vi bailar felizmente horas antes, así como de gente agria, agitada y ansiosa esta llena la vida, la compañía no tan afectiva que te consigues por una noche, la sonrisa fingida como las parejas fingen a veces amar, como la ironía de hacer un video por amor y recibir en respuesta un video ególatra que como puñalada te dice, "nunca me interese por ti", como un chico volteo y le dijo al otro en el antro: "No, eres muy poca cosa para mi", tronó los dedos y se perdió en el atestado lugar. Así debemos tomar la vida, como las cosas que vienen y van, tomar lo que queremos y vivir con ello.


Porque la porquería viene en distintas presentaciones, en envase pequeño, grande, musculoso, en boinas y gafas oscuras, y trabajos de ortodoncia, pero hay que ser demasiado listo, por que a veces viene en envases vacíos.



*Foto Cortesía DeAntro.com